ya no escribo
porque tomamos té de hojas de limón,
mientras vemos al fantástico señor fox,
porque nuestro dóberman ronca de sueño,
porque tu bicicleta es amarilla y la estacionas en la sala,
porque mi cuaderno es de hojas blancas con cubierta lisa.
ya no escribo
porque tomo fotografías con mi cámara nueva,
en el viaje que hicimos este fin de semana a guanajuato,
porque verde que te quiero verde
y jugamos al sexo con permiso ajeno.
porque comemos helados de macadamia
con reducción de bermellones
y nos gusta el café con amareto.
ya no escribo
porque abro un baúl que siempre ha estado en mi cuarto
y de él salen las cosas más hermosas:
un claro de luna ámbar,
un olor tibio a albahaca,
aparatos ecológicos para decorar nuestras zonas naturales,
una higuera para escondernos del tiempo de todos los hombres,
emplastos para tratar la piel de los malos recuerdos,
mapas de dónde perder el tiempo,
teoremas para calcular el momento de los cuerpos,
membresías doradas para ir al desayuno juntos,
escuadras para diseñar a medida los lados incorrectos de la casa.
ya no escribo,
porque encuentro un sitio,
un aquí
en mi ninguna parte.
Esto que leen es, en resumen, la ceguera trágica que definitivamente no me deja hacer las cosas bien, la fijación morbosa de ser artista, un niño que mira una gotita de agua que no termina de caer.
enero 15, 2015
diciembre 15, 2014
le pedí ayuda...
...a un escritor de estrellas capaz de corregir las escrituras astrales para que nos podamos ir de viaje inmóviles. también para que nos dé más convicciones que encuentros. tal vez él pueda cambiar los planetas de lugar para que la señorita Laura pueda finalmente irse con su primo marido. le dije que me prestara el color blanco, para vestirme con él y esperar a ver si te veo en el puente de cuitzeo, cuando vaya por las navidades de viaje a guanajuato.
noviembre 24, 2014
octubre 26, 2014
octubre 07, 2014
física nuclear
las cosas imposibles
tienen un intersticio
en el que les roza la posibilidad
de ser posibles.
en esa proporción de error liliputiense,
el producto de la aceleración y la masa
es una repulsión adquirida
directamente proporcional al grado
de imposibilidad original.
el coeficiente de ser posibles
lo sabemos si
dividImos el desamparo de tu mirada
entre el número de latidos por minuto
del corazón.
octubre 05, 2014
recibo de luz
La ciudad se apaga,
sus luces se extinguen:
como promesas jamás cumplidas,
volúmenes de proyectos olvidados,
compendios de silencios
que se diluyen
mientras deletreo
-con la punta del cigarro-
la palabra desilusión
septiembre 11, 2014
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